viernes, febrero 17, 2006

Los Malos


Hola de nuevo, hoy quería contaros otra historia de mi infancia, recordaba como existía un lugar de reunión, cuando comencé a explorar el resto del barrio, no sé qué edad tendría exactamente, sobre los once ó doce años más ó menos, en este sitio que os decía, un solar adosado a la iglesia de mi barrio, de albero, sin arreglar, no había bancos ni instalaciones de ningún tipo, era perfecto para desarrollar juegos que no podían realizarse en una calle de asfalto, ni en las aceras, como el juego de la lima por ejemplo, bueno y en general también para los que ya practicábamos, pues al ser una plaza, no circulaban por ella ningún vehículo, solo a su alrededor, y podíamos jugar sin interrupciones, durante años este fue el lugar donde quedábamos los amigos para vernos y jugar allí directamente ó salir a hacer alguna incursión allende nuestras fronteras, como siempre en ese lugar se reunían niños, adolescentes y algún medio padre, estos últimos, la mayoría tenia hermanos menores corriendo por el mismo sitio, parte de los menos jóvenes, comenzaron a relacionarse con los más jóvenes y hacerles regalos y favores de defensa en sus peleas, en fin una cosa un tanto extraña, yo por mi parte comencé a trabajar, nada más terminar la EGB, y sobre los trece ó catorce años ya estaba un poco desligado del tema, pues salía muy temprano a trabajar y volvía ya de noche al barrio, por lo que perdí el contacto con la zona, otra familia de amigos de mi circulo, sufrieron la pérdida de su padre y tuvieron que desplazarse a internados fuera de la ciudad, otros comenzaron a trabajar igual que yo, otros a estudiar en serio, pues tenían claro acceder a la universidad, bueno pues ese cambio que en principio fue un pequeño palo emocional, nos salvo LA VIDA ó al menos caer en la mala vida, pues aquellos mayores mencionados anteriormente habían enganchado a los enanos al hachís y más tarde a la heroína, algo que por aquel entonces era desconocido para nosotros e incluso para nuestros padre y profesores, ya a una corta edad muchos fueron a la cárcel, otros se convirtieron en oscuros personajes, yonquis ó zombis, maquinas de robar por y para conseguir su soma, algunos, murieron con catorce años por sobredosis, los que nos separamos íbamos alucinando con los cambios del resto del personal, y alegrándonos cada vez mas de haber tenido la suerte de escapar a tiempo, a partir de esa época más o menos, las salidas de paseo se limitaban a los fines de semana, y nos aventurábamos incluso a caminar fuera de los límites de la ciudad, yo me aficione a los animales sobre manera, y me gustaba mucho salir a cazar aves, buscar nidos y en general cualquier tipo de descubrimiento animal, pero... esto es otra historia que os contare en breve.

 

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